Llueve el frío

“Para Enrique”

 

Llueve el frío

Hiela el viento

Las nubes golpean el horizonte

Y yo te pienso…

 

Se para el ritmo

Susurra el cuento…

Érase una vez que se era…

 

Caminando sobre hojas crujientes

En un otoño indeciso

En un incipiente invierno

De un frío mes de noviembre

Pensando en mi próximo lienzo…

Llegó el entendimiento.

 

Entonces supe ver

Entonces amé de alma

Entonces cuando el pincel

Se empapó de blanco y calma.

 

Entonces entendí lo que en mi había para ti

Hijo de mi vida

Mitad de mi alma

Sentimiento infinito

Que vive en mi Ser

Donde se curan heridas

Donde los ruidos visten sordina

Donde no llega el dolor

Donde sólo hay cordura e intenso amor

No por lo que será

O por lo que pudo haber sido

Sólo por lo que es…

Amor que inunda y empapa

Amor de madre

Amor de mi alma

 

Y cada vez que pinto

El mundo se hace pequeño

Y vuelo lejos, lejos, lejos…

Y cada vez que pinto

Me voy con las flores

Y los colores.

 

Allí hay paz

Allí soy yo

Allí te espero querido hijo

Amor infinito que ahora pinto.

 

Habrá un lugar de un no tiempo

Habrá un bálsamo para cuidarte

Habrá un encuentro entre colores

Habrá un por siempre

Porque te quiero

Y habrá cordura

Y hablaremos tanto, tanto

Tanto, tanto…

Que se derretirán los lienzos

y los colores que ahora brillan

y me sostienen esperando

ese no espacio y ese no tiempo.