Estoy aquí

Me das tus  manos, estoy aquí.

Déjame ser pincel y nadar en tu lienzo.

Déjame volver allá de donde me fui.

Donde descubrí colores, amores, primaveras.

Déjame tus manos para pintarme.

Junto a ti, te susurro

No lo oyes?

Te respiro y a veces, sin que lo  sepas, te pienso.

Eres tú pero soy yo.

Tu musa.

Déjame tu caballete, tu espátula, tus ojos.

Volver a tocar el lienzo.

No me ves pero me sientes , te acompaño siempre.

Tú pintas y me pinto.

Estoy feliz querida mía.

Gracias por dejarme, por darte…

Esas manos, qué rápidas se mueven!

Y yo nado en el color, en las flores, en el agua…

Querida mía, pinta, pinta, pinta!

Cada gota de color que unta el lienzo y cura el alma.

Que barniza las heridas y tapa las lágrimas.

Cada pétalo de esa flor que nace de la nada y adorna con su olor a fragancias inventadas.

El amor se pinta, tú eres mis manos y yo , tu pincel soñado.

Así vamos nosotros

No me ves pero existo.

Soy, respiro y pinto.

Querida mía te extraño cuando dejas la partida, cuando entras en rutina y abandonas el pincel, inerte si no lo miras.

Querida mía vuelve pronto,  te espero.

Soy el movimiento, ¡ afina tu talento!

No me ves?

 

Tanto  recuerdo…

Pude disfrutar del mundo, sus colores y su gracia.

También su sufrimiento.

Ahora solo espero a que tomes esa espátula

A que me dejes vivir de nuevo.

Tu respiras y yo muero…

Te quiero, te quiero, vida mía.

Mírate en el lienzo, respira y pinta,… te quiero.